lunes, 18 de noviembre de 2013

Rothenburg, Alemania una ciudad con encanto



No sorprende que Rothenburg sea una de las ciudades que componen la popular ruta romántica por Baviera. Y tampoco sorprende que este estado federado sea uno de los más queridos de Alemania, cuna de algunos de sus rincones bucólicos por excelencia. Sirvan de ejemplo Núremberg, que alberga de uno de los mercados navideños más populares del planeta, o el castillo de Neuschwanstein, que inspiró Walt Disney para diseñar el famoso castillo en el que reposa la Bella Durmiente y que hoy preside sus parques temáticos.


Rothenburg Alemania
Rothenburg ob der Tauber es una pequeña ciudad de apenas 11.000 habitantes que se alza a orillas del río Tauber. De hecho, el nombre de la localidad significa “fortaleza roja sobre el Tauber”, en alusión a la ubicación de la misma en una colina que le sirve de balcón al río. Se encuentra a tan solo 70 km de Núremberg, por lo que es una visita ideal en una ruta por la zona. Con una frase tendremos suficiente para convencer de visitarla a los espíritus más sensibles: sus callejuelas sirvieron de inspiración a Disney para crear el pueblo de Pinocho.
Rothenburg Alemania
El mayor aliciente de Rothenburg se encuentra dentro de sus más de 2 km de murallas, que se pueden recorrer en unas dos horas. Es allí donde reinan las callejuelas flanqueadas por casas típicas de Baviera. Como sucede en otras localidades de la región, el mayor aliciente de esta zona se encuentra en la Plaza del Mercado (Marktplatz).
Allí se encuentran el Ayuntamiento, a cuya torre se puede subir para contemplar la ciudad, y la Taberna de los Concejales, que alberga el reloj de la ciudad. Y tratándose de Baviera, no podía ser de otro modo. A cada hora en punto entre las once de la mañana y las tres del mediodía, así como a las nueve y a las diez de la noche, el carrusel entra en acción y  muestra una simpática danza de figuras medievales. En este caso, se escenifica la escena clave del ‘Trago Maestro’, en la que el viejo alcalde Nusch vacía una copa de más de tres litros de vino de Franconia de un solo trago. En la ventana contigua le observa sorprendido el jefe del ejército del emperador católico.
Rothenburg Alemania
Más allá de la plaza, otro rincón imperdible en Rothenburg es la callejuela Klingen, donde se alza la famosa Torre Klingen, de 30 metros de altura. Desde el siglo XVI sirve de reserva de agua para abastecer las fuentes de la ciudad. Muy cerca se encuentra elterreno antiguo del castillo, donde se eleva la torre más alta de la ciudad junto a un cuidado jardín. Es uno de los lugares más concurridos de la zona centro, y también uno de los más atractivos.
Aunque muy frecuentada por el turismo (genera especial interés entre los visitantes japoneses), Rothenburg es uno de esos pequeños regalos que Baviera tiene reservados a quienes se adentran a descubrirla. ¿Serás tú uno de ellos?

No hay comentarios: